El bullying como fenómeno al interior de los contextos escolares se caracteriza por ser una forma de violencia dirigida por una o varias personas hacia cualquier miembro de la comunidad educativa que se caracteriza por ser sistemática y que evidencia una intención directa por hacer daño. El maltrato y la intimidación vulneran los derechos fundamentales de agredido, llegando incluso a generarle un significativo deterioro en todas las áreas fundamentales de su personalidad.
En el año 2008 Chaux y Velásquez encontraron que “la intimidación reportada por los estudiantes de Bogotá es mayor que la reportada en 34 de los 35 países en los que se realizó el estudio Health behavior in school-aged children para quinto grado (2008), y más elevada que en 33 de los 35 países para noveno grado” (p.24).”
Ahora bien, ya en el año 2002, nuestro fundador Mauricio Roa Mackenzie citó a un estudiante para llamarle la atención por incurrir en un acto de maltrato e intimidación hacia uno de sus compañeros. Hoy, 19 años después, nuestro fundador comenta que de dicho encuentro, surgió la necesidad de crear un programa dirigido a prevenir el Bullying en el colegio.
Frente al llamado de atención el estudiante respondió: “pero profe, usted también me está maltratando”. Y fue justo en ese instante que nuestro fundador empezó a cuestionarse acerca de las razones que podrían explicar el hecho de estar graduando estudiantes altamente competentes en términos intelectuales, pero que tenían muy pocas oportunidades para desarrollar la compasión y la empatía.
En efecto, decidió cursar un diplomado en prevención de actos de maltrato e intimidación escolar en el Instituto Balear de Psiquiatría y Psicología de España, estudio que como conclusión le permitió estructurar el primer programa de prevención de Bullying del país dirigido a estudiantes de edades escolares llamado PAMI. El acrónimo PAMI traduce programa de Prevención de Actos de Maltrato e Intimidación escolar.
Es así, que desde el año 2003 el Colegio Clermont ha sido pionero en los esfuerzos para mitigar el fenómeno del Bullying a través de diversas acciones, como por ejemplo: formando en buen trato a todos los miembros de la comunidad educativa, creando un centro de conciliación donde los estudiantes lideran los procesos de paz y reconciliación, realizando jornadas de vacunación anuales contra el maltrato, generando protocolos específicos para documentar las diferentes situaciones, interviniendo de manera directa e inmediata sobre los casos identificados, abriendo canales directos para que todos los miembros de la comunidad educativa puedan denunciar los eventos asociados al Bullying, poniendo en marcha campañas de promoción y prevención permanentes y realizando investigaciones que han permitido construir nuevo conocimiento aportándole de manera significativa a la educación y la sociedad, entre otras.
Los elementos descritos nos han permitido posicionarnos como un colegio que desde el pensamiento y desde la acción tiene cero tolerancia al maltrato y, como efecto, la comunidad educativa reconoce que en el colegio encuentra un contexto sano en donde se desarrollan las capacidades humanas tanto cognitivas como emocionales.
En conclusión, en el Clermont somos conscientes de que “aprender a convivir en una institución escolar es una condición esencial para el éxito del aprendizaje y para elevar la calidad de la educación”(Quintero y Munévar, 2008, p.126) y por consiguiente, le apostamos a la integralidad lo que supone tomar acciones permanentes para formar el intelecto y en simultánea, desarrollar la compasión.

Juan David Roa De La Torre.
Vicerrector Colegio Clermont.