Sep 16 2008

SABER MIRAR

convivencia | Búsqueda | 0 Comentarios

MIRA TODA SITUACIÓN AL MENOS DESDE DOS ANGULOS DISTINTOS
y luego sí actúa.

Un enfoque único, excesivamente concentrado sobre un objeto o fenómeno cualquiera, da una visión detallada y precisa, pero únicamente de un segmento, de una esquina de la realidad. Desde esa corta visión, la probabilidad de tener una mirada incompleta es muy grande y en ocasiones, hasta peligrosa. El asunto se complica si además defendemos esa visión o si nos involucramos afectivamente en la misma. Entonces, ¿qué hacer para ser objetivos?

Bueno, prácticamente uno nunca es objetivo; de hecho, toda percepción es una imagen de la realidad y como tal es parcialmente cierta. Una buena forma de acercarse un poco más a lo que es, es ver la situación desde varios ángulos –siquiera dos- lo que hará que vayamos un poquito más allá de nuestra primera impresión y quizás acertemos en lo que está sucediendo “allá afuera” de nuestra mente.

La psicología de la Gestalt lo llama insight, un darse cuenta profundo, la experiencia del “ajá”, una confirmación admirativa desde el interior del ser, que dice que uno ya comprendió lo que le está sucediendo.

Esta pequeña costumbre de mirar desde muchos ángulos es aplicable a cualquier situación de la vida, independientemente de nuestra profesión u oficio. Una mirada desde varias ángulos puede ser hecha por un escultor en su obra, por un profesor en su estrategia didáctica, por un psicoterapeuta en los signos y síntomas de su consultante, por un obrero en el ladrillo recién puesto, por un director que revisa la ejecución de un proyecto, etc.

En todas las situaciones de la vida, si nos demoramos un poquito antes de llevar una idea a la acción y hacemos una mirada más completa, reduciremos la posibilidad de error, pues nos acercaremos más a lo que es el fenómeno como tal.

Pero para hacer esa lectura, esa mirada integrativa que conduce al insight, necesitamos de una apertura, que su vez podemos contemplar desde varios ángulos, así:

  • ser un poco más flexibles
  • dudar un poco de nuestras percepciones
  • confiar más en el otro
  • permitir que el mundo sea como es
  • redondear en lugar de cuadricular
  • ser más curioso
  • volver a ser niños
  • contemplar el mundo como si fuera la primera vez
  • soltarnos
  • cortar con los prejuicios.
  • tomarnos menos en serio.

En suma, lo que necesitamos es cambiar nuestra actitud, esa es pues la condición necesaria para poder mirar en perspectiva.

Un abrazo

Carlitos

Sep 06 2008

El autor

convivencia | Amor | 2 Comentarios

Hola amiguitos, este es mi blog y me apodo Choqui o Carlitos, si prefieren llamarme en español. Choqui es el nombre de mi niño interior que es miedoso y juguetón. Él fácilmente se asusta pero también goza inmensamente cada momento y se sorprende con facilidad de su mundo circundante. Es hablador, le gustan las chocolatinas, se encanta con todo, le fascina cantar, bailar, correr y jugar. Sí, Choqui soy yo, un buscador, un hombre de 55 años que mantiene su niño interior y que lo deja salir con mucha facilidad y ese es justamente su encanto.

Desde allí es que quiero escribir, te invito a que leas mis artículos y te contactes con tu niña o tu niño interior, podremos divertirnos. Un abrazo.

C/sept 2008

Sep 05 2008

A PESAR DEL ABSURDO

convivencia | Búsqueda | 0 Comentarios

Para Marce, Juan y Paula

A veces nos ocurre que es inútil nuestro intento por cambiar las cosas, que nuestros esfuerzos para que aflore la conciencia a nada conducen, que es vana la lucha por mostrar las cosas de otro modo. Y es que no podemos forzar al otro a ver cuando no quiere y mucho menos, si lo que sucede es que no puede, pues hasta ahí ha sido su logro.

Nos enfrentamos entonces al sin sentido, al absurdo y no nos queda más opción que seguir caminando antecedidos del “como si…”, es decir: como si las cosas fueran como quisiéramos, como si estuviéramos felices, como si estuviésemos fluyendo.

Hasta ese momento habíamos sido luchadores y por eso actuábamos con el arquetipo del guerrero pues pensábamos que así podríamos triunfar. Teníamos una meta por delante y armas y escudo, con los cuales enfrentar al enemigo. Y así fuimos al campo de batalla, a luchar pero luego de un tiempo nos dimos cuenta que no existía enemigo, ni campo de batalla, ni tampoco un yo mismo. Que era básicamente otra nueva ilusión, más proyección y decidimos cambiar de modelo, y en lugar de oponernos, en lugar de luchar los contrarios, optamos por el camino del mago, el de la transformación y entonces sí empezó a dar resultado.

El mago, el alquimista de la Edad Media, el chamán de nuestras culturas indígenas, sabe, y no se preocupa por hacer, sino por ser, mejor aún siempre está siendo. Ser es libertad, ser es desplegar las alas y volar hasta donde ellas nos lo permiten. Ser es vivir el momento, gozar el presente, oler el perfume, explotar de júbilo con los colores, reir y llorar tranquilamente, admirarse al ver todo nuevo.

Cambié mi modelo sí, y ahora no tengo nada que defender, porque no tengo postura, no tengo nada que perder porque no cargo nada. La lucha se convirtió en transformación, que comienza por aceptación, por permitirme a mí mismo ser, y permitir que el otro también sea, por aceptarme y valorarme como soy y aceptar al otro y valorarle como es, por reconocer que he llegado hasta donde he podido e igualmente los otros han hecho lo mejor de sí mismos, y finalmente perdonar

Descubrí que en el presente todo está bien y que nunca pudo haber sido de otra forma. Me di cuenta que todo tiene un para qué, a veces inexplicable y absurdo, como el sin sentido que a veces nos invade. Pero también ese estado estéril, ese desierto del alma es perfecto en el presente, y se justifica plenamente cuando por fin encontramos la palmera y el agua en el oasis.

No más lucha, sólo ser. Es mi momento del artista creador, del mago transformador, del amante que se entrega a lo que llegue. Eso soy, si es que soy.

A MARCELA DE LA TORRE
A LA MUJER, A LA DIRECTORA

que una vez fue el alma del Clermont

No puedo dejar que te vayas sin hacer que tus obras sean por todos bien vistas, y tu esfuerzo y tu trabajo valorados. Marce querida, para mí eras el alma del colegio. Siempre estás presente y no sólo en mi corazón, sino en el de muchas personas que compartieron contigo y que te quieren. Son muchos los niños, las profesoras y profesores, los empleados, las madres y los padres, que supieron quien eras tú porque les escuchabas, que te quisieron porque tú los comprendías, que te amaron porque tú los amabas, que te pedían auxilio, cuando solos no podían enfrentar la rudeza o el desamor.

Tantos rincones del colegio, te recuerdan: tu oficina ante la que ahora tengo que frenarme porque no quiero entrar y no encontrarte; tu puesto en la sala de los almuerzos, que ahora está ocupado; las salas de reuniones donde tantas veces nos sentamos con los jefes de los cursos a hablar del Capitán Monti o a imaginarnos cualquiera de los dioses griegos haciendo su presencia en el alma de los niños; el salón de profesores y las reuniones de los viernes, las risas espontáneas de todos, que sentían tu presencia, tu serenidad, tu capacidad de escucha y tu flexibilidad.

Sí, saberte cerca era en ese entonces hacer alma, eras la tierra, el centro. Ahora te has ido y reemplazarte es por supuesto una obra imposible, pues no se trata de hacer, ni de organizar, ni de repetir, es asunto de SER y en esto querida no hay forma de suplirte. El Buen Corazón no se improvisa, el amor no se reemplaza, la intencionalidad espontánea libre del deseo de gloria, es escasa. El servicio por el servicio y el amor sin más justificación que el amor, se han ido contigo.

Haces falta mujer no lo dudes, yo te siento cada día y te recreo con mi imaginación y me siento orgulloso de ti cuando las profesoras y profesores te preguntan y te recuerdan con cariño. También cuando se nos sale un “si hubiera estado Marcela…”

Bueno preciosa, quería honrarte con este mi primer artículo en mi blog este nuevo año en el colegio.

Un beso grande

Mauricio

Sep 17 2007

Haikus tristes

convivencia | Amor | 0 Comentarios

una inquietud
ha robado el alma
cuándo llegarás

a ti cantaba
las más bellas canciones
luego marchaste

invierno triste
callo lloro y grito
seguir viviendo

lágrimas brotan
quisiera esconderte
y no salir más

horizontes hay
no es tiempo de muerte
algún día volverá

soles y lunas
la noche estrellada
van gogh lo pintó

él está triste
su pintura lo dice
así también yo estoy

Carlitos, 07

Sep 03 2007

El símbolo de la mariposa

convivencia | Amor | 2 Comentarios

He escogido como símbolo para mi blog la mariposa porque ella representa la psique, es decir el alma. El alma es frágil y necesita ser tratada con cariño. De allí surge la palabra psicoterapia que significa justamente eso: cuidar el alma. El alma es femenina, es una mariposa delicada con sus alas desplegadas y revoloteando por la vida. A veces sus vuelos son muy suaves y agradables pero otras veces tiene tristezas y tropiezos. Yo he sabido de mariposas que han quemado sus alas en el fuego, como le pasó a Ícaro el personaje alado de la mitología griega; él quizo volar muy alto y llegar al sol, pero sus alas de cera se derritieron y cayó a tierra con un resultado muy doloroso.

Psique es frágil y algunos nos dedicamos a cuidarla y para eso aprendemos a escuchar y a estar presentes. Tener toda mi atención para el otro, para oírlo y comprenderlo en su experiencia.

Espero que mis escritos sirvan a todas estas maripositas lectoras, a todas estas psiques que vuelan por la vida y así estar cerca de ellas, observándolas, animándolas pero ante todo dejándolas ser. Mi objetivo es la libertad. Feliz vuelo.

Carlitos 07

Sep 01 2007

A mis profes

convivencia | Amor | 3 Comentarios

Por qué quiero a mis maestros:

Pensaba en las muchas cosas que he aprendido a hacer durante mi vida y en todas, sin excepción, siempre ha existido una persona que me ha enseñado, que me ha mostrado el camino, que despacito me ha indicado como es la vida, que me ha guiado y que pacientemente ha confiado en mí. Sí, son muchas personas, pero todas ellas las puedo simplificar en un nombre, en un rótulo que muchas veces lo miramos indiferente, otras con desconfianza, pero que ya es hora que valoremos por que sin él o ella no seríamos lo que hoy en día hemos podido ser, hablo de mi maestro, de mi profesor, de mi maestra, de mi profesora.

¿Qué sería de nosotros sin los maestros? Cuando nacimos éramos completamente dependientes y necesitamos a toda hora a nuestra mamá para comer, vestirnos, estar limpios y calientitos, sentirnos seguros, vernos amados y empezar a confiar en nosotros mismos. Ella fue nuestra primera maestra y él -nuestro padre- nuestro segundo maestro. A ellos dos les debemos la vida y mucho más que eso. Un día me dí cuenta que ya era hora de darles el valor que para mí tenían y decidí colocarlos en mi altar y volver a verlos como dioses, como cuando era niño, porque eso son la madre y el padre, imágenes arquetipicas de la maternidad y la paternidad sin las cuales sería totalmente imposible que el mundo existiese. Allí están pues, ella todavía viva y él ya muerto, pero les honro por todo lo que fueron y me dieron.

Intentando encontrar maestros como decía anteriormente, ví que todos los seres con quienes me he encontrado de alguna manera lo han sido. Incluso los que me maltrataron y me hiceron la vida imposible, también de ellos aprendí lo que nunca yo haría con un niño: compararlo con otro, burlármele de sus mapas de geografía, aprovechar mi poder e intimidar con mis palabras, pavonearme y sentirme más importante que los otros, menospreciar a los que siente por debajo de mí, tal vez de estos seres aprendí lo que yo nunca haría, porque yo sufrí y ví también a mis compañeros de colegio y de universidad sufrir por ellos.

Pero también tuve magníficas madres y padres sustitutos en mi primaria, Don Alfonso Jaramillo por ejemplo el dueño del colegio que lleva su nombre, los grandes lo llamaban “Donald”, don Alfonso me enseñó la humildad, él era el que vendía en la tienda, pero también era el rector, y el recreo era para él su forma de conocer a todos los niños y los niños lo amábamos, era un segundo padre para mi, en ese entonces yo era chiquito, le recuerdo con cariño y no olvido las crispetas acarameladas… También recuerdo a Don Pablo, mi profesor de música, él me enseñaba a cantar sentado en su piano mientras que los niños le seguíamos. También hay un lugar en mi corazón para mi profe de sociales el profesor Castañeda que hace muy poco murió, y para Luis Guillermo el jefe de grupo de quinto grado, era un tipo increíble que estaba siempre muy cerca de nosotros y nos apoyaba, nos escuchaba y nos quería.

Después pasé a la universidad y allí me encontré con José Bernardo Toro, mi profesor de lógica matemática y yo “tan malo para los números” pude sacar cinco en los dos parciales y en el final. ¿Qué hizo mi profesor para que yo, un joven con tan poca habilidad matemática hubiese podido llegar tan lejos? Bueno, simplemente le admiraba, y eso hacía que yo me le dedicara a la materia, mi identificación con él era grande, su clase era extraordinaria, teníamos que llegar a tiempo porque el salón se atestaba de chicos de otras materias y cursos, y sólo los primeros que llegaban podían sentarse. El salón siempre tenía el doble de los alumnos esperados, tal vez de voz a voz corría el chisme de la clase de Lógica y todos llegaba para escucharlo y admirarse, e identificarse con un hombre inteligente y de buen corazón.

También me llega a la mente, Guillermo Mora, mi editor en Mc GrawHill, un hombre extraordinariamente sencillo y simpático que me hizo revisar mi ortografía, mi gramática y mi redacción para que mis libros se vendiesen bien. Y en mis clases de psicoterapia transpersonal me encontré tantos y tan excelentes maestros que prefiero no listar sus nombres porque no quisiera que me faltara alguno, pero son muchos, la verdad todos.

Campos diferentes, maestros en cada esquina de mi vida, a todos ellos gracias. No he mencionado el tema espiritual, allí no podría parar de escribir, mencionemos sólo a Jorge Julio Mejía un pilar para mi difícil adolescencia, Oscar Cabanillas un hombre de un corazón inimagibable con quien empecé a indagar en mi inconsciente y a muchos Lamas y profesores del Budismo Tibetano.

Me faltan tres muy importantes: Marcela, Juan David y Paula Alejandra con quienes hemos compartido tantos años de vida, momento de inmensa alegría y algunos pequeños ratos de tristeza. De ustedes tres he aprendido a Amar y a ir más allá de mí mismo.

Bueno, he querido escribir este para honrar a todos mis maestros, si tú has leído este artículo, y hemos tenido antes oportunidad de compartir los dos, estoy seguro que he aprendido algo de tí independientemente de tu edad, y por eso te reconozco como mi maestro o mi maestra, y te agradezco por haberme enseñado lo que sea que me enseñaste.

Un beso para todos estos lectores.

Choqui 2007

Tierra, por fin estás apareciendo. Te escondías bien lo sabes… La verdad nunca pensé que emergieras, durante años te oculté, te mantuve bien adentro de mi, en lo más profundo de mi oscuridad inconsciente. Pero ahora te estás manifestando, mi soledad te ha abierto la puerta y sólo te queda mostrarte tal cual eres. Eres fundamentalmente sensación, el sentimiento es mi punto fuerte, pero tú, mi tercera función y ahora empiezo a embelezarme contigo. ¿Cómo pueden mis manos deleitarse preparando un postre o cortando unas verduras en julianas? Ahora quiero hacer las cosas por mí mismo, no me siento bien que otro me las haga. Ser práctico, no sólo quiero ser, sino también hacer. Tierra mía estás asumiento tu lugar.

Cuaternidad, el intento por ser completo, Jung tenías razón. Mis dedos me duelen un poco, años atrás había dejado mi guitarra, me admiro al ver que puedo tocar, mis dedos recuerdan, a pesar de mi débil memoria de trabajo… “memoria digital” me dijo Javier, mi profesor. Qué bueno es no olvidar, sobre todo momentos lindos, recuerdos. Ahora mis dedos trabajan juntos pero también en forma independiente, están pudiendo separarse y tocan las cuerdas al tiempo con mi voz que intenta ajustar su parte de la partitura. Mi cerebro izquierdo se junta con el derecho, a donde voy a parar?

El cuadrado se manifiesta cada vez más, circunvalaciones en torno al sí mismo, al Self, ya no hay alternativa, y además me recreo en todo esto. Hablo un poco en clave, pero los junguianos y los alquimistas me entienden, “solve et coagula”, el segundo toma forma…

Un abrazo para el mundo.

Carlitos / 2007

Necesitamos de los demás, por supuesto. Nadie puede sobrevivir sin la ayuda de los otros. Yo dependo de ti y tú de mí, todo está interconectado, las personas, la naturaleza, las objetos y también las ideas.

El hogar, esa casa chiquita, el entorno lo ecológico, esa casa grande, siempre están vinculados. Pero la conciencia de dichas interrelaciones es individual, tras esa tela de colores y texturas tan bien entretejidos hay un hilo que nunca tuvo comienzo y nunca tendrá fin. Es un algo o un alguien que está fundamentalmente solo, lo denominamos la conciencia, tu conciencia, mi conciencia.

El “darse cuenta” es un proceso individual, la conciencia evoluciona a nivel personal, no hay más remedio, estás sola, estoy solo. Nos acompañamos claro está, pero tras toda esa compañía, detrás de la música y el baile, de la charla amena, de unas cervezas, tras los colores del arco iris, está siempre presente la conciencia. El trabajo de “darse cuenta”, cada uno de nosotros solo y ese “ver” es asumir la vida, es ser uno mismo, es dejar de culpar, es por fin hacerse uno responsable de su vida y de su entorno, es ser consciente, es conocerse.

¿Quién soy? Nada de lo que experimentas bien sea dentro o fuera de ti, existe por sí mismo, todo ocurre en dependencia de tu mente. Nada ni nadie puede por sí mismo darte la felicidad, depende de tú decisión de atribuirle dicha cualidad o poder al objeto o al sujeto determinados.

Tú eres el creador de tu felicidad y de tu desgracia, cada día lo vas definiendo, lo vas moldeando con tus pensamientos. ¡Qué poder tan grande el tuyo! Eres el escultor de tu propio destino, si estás frustrado con tu carrera, si pensar en tu matrimonio te deprime, si puedes gozar con un atardecer, si te emocionas al ver una pareja de enamorados, todo eso depende de ti, date cuenta, amplía tu conciencia. Te quejas de tus emociones, de tus reacciones, pero nota que éstas siempre están precedidas de un pensamiento, de una imagen y éstos los produce tu mente. Vigila pues tus pensamientos y podrás también controlar y transformar tus emociones sin tener que reprimirlas ni convertirte en un peligro dándoles rienda suelta.

Te invito a que abras tus ojos, a que seas consciente de lo que sucede en ti y lo que está pasando a tu rededor. Sí, podemos estar juntos en la casa, en el colegio. Sentirte acompañado cuando compartes con tu novia, si sales con tu amigo, cuando ríes con tu grupo de compañeros del trabajo, eso es cierto. Pero evolucionamos por nuestro propio esfuerzo, nadie lo puede hacer por ti, nadie lo puede hacer por mí.

Juntemos nuestras soledades, caminemos juntos si quieres, pero no nos olvidemos que fundamentalmente cada cual está siendo y que nadie puede caminar por nosotros.

Haz tu vida y ojalá lo mejor que puedas. Un abrazo.

Carlitos / 2007

En este blog me propongo escribir lo que siento, liberando a mi imaginación y dejándome ser. Es una oportunidad de expresión y creatividad que quiero aprovechar para compartir con mis lectores mi sentido de libertad, de vida, de ser. Un abrazo para todos.

Choqui / 07